lunes, 14 de diciembre de 2015

OXIDADO



Rostros rotos,
neones oxidados,
sombras marchitas,
grifos goteando,
radios apagadas,
ilusiones derruidas,
carteles parpadeando,
y en el final de la carretera solo tú,
solo tus abrazos,
solo tus recuerdos,
solo tus viejas risas perdidas en el viento.

Ya hace 20 años de todo aquello,
el minutero del reloj borró tu cara,
tu tiempo,
tus oxidadas historias de los locos años 90,
ayer una imagen fugaz pasó por mi cabeza,
y desde el numero 80 de Park Avenue,
y el ya lejano cementerio de Woodlaw
te vuelvo a echar de menos,
vuelvo a releer tus viejas cartas,
y vuelvo a mojar con cada lagrima,
un pasado feliz, ausente, muerto.